La dramatizacion en la ficcion de la telerrealidad segun Goffman


Trabajo final presentado para rendir la materia Modos de la Comunicación Social 

Introducción

La televisión argentina, al igual que en muchos otros países, sufre modificaciones en la grilla que se profundizan por tendencias generales. Existen distintos periodos en los que ciertos géneros son más populares que otros, y que a su vez, influyen, crean o mutan en uno nuevo, que vuelve a recrear el ciclo. En este informe nos ocuparemos de analizar la estructura de los realities shows, en función de la teoría goffmaniana, y algunos otros autores propuestos por la cátedra Modos de la Comunicación Social. Para este trabajo se seleccionaron tres ejemplos de programas de telerrealidad de argentina: un talk show llamado “Los unos y los otros” emitido por América 2, “Cuestión de Peso” una competencia de obesos que debe bajar el 1% de su peso semanal mente y se transmite por Canal 13 y “Gran Hermano” un programa de convivencia con aislamiento durante un periodo determinado, que realiza Telefé.

En 2000 y 2001, en medio de un periodo de crisis política nacional, la televisión argentina reflejó el clima de convulsión social con una polaridad que iba desde los noticieros y programas periodísticos que mostraban los conflictos dentro del país y la situación argentina a nivel internacional; y los programas de entretención que servían como un escape a la realidad, con historias “alejadas” de la cotidianeidad y realizadas con poco presupuesto[1], como por ejemplo Zap, Gran Hermano y los Talk Shows.

La llamada Telerrealidad ocupó las grillas de la TV en varios lugares del mundo durante el mismo periodo, y uno de los programas referenciales de este género es Gran Hermano (GH). Aunque los realities luego se fueron modificando, en la medida en que el televidente cambió en sus gustos y sus percepciones, aun conservan ciertas cualidades que los homologan.

Goffman en su obra presenta un modelo dramatúrgico de la sociedad que aplicaremos en este caso a los programas de telerrealidad. El autor analiza el modo cómo los individuos, en situaciones normales, se presenta a sí mismo y presenta su actividad a los demás; los modos cómo guía y controla la impresión que ellos forman de él; y el tipo de cosas que puede (o no) hacer mientras realiza su representación delante de ellos[2]. El papel que se desempeña llega a ser parte integrante de la personalidad, dice, haciendo referencias a las interacciones de la vida cotidiana. Pero ¿Qué es lo que pasa cuando ese papel se transmite por TV? Y lo ven miles de personas ¿Cómo lidia con eso una persona, que a diferencia de un actor, no está preparada?

La telerrealidad como género televisivo complejo

Actualmente, las ficciones conviven con los realities, que tienen breves periodos en los que se multiplican y luego vuelven a dejar el espacio para otros géneros. Sin embargo, puede notarse una re-aparición de los formatos de telerrealidad en versiones aggiornadas, que conjugan además el juego, las nuevas tecnologías, Internet y la actualidad.

GH fue lanzado en 2001 como un reality que reflejaba “la vida misma”. En sus primeras transmisiones aseguraba mostrar la cotidianidad de personas comunes que convivían en una casa televisada las 24 horas. Y si bien, no se expresaba que el premio era resultado de la convivencia, se deba a entender. En cambio, en su última versión, la de 2011, se cuestionó su realidad, tanto por los participantes como por la producción. A través de los distintos programas satélites, se instauró la idea de que las condiciones del reality eran comparables a las de un enorme juego de estrategia en el que primaba la convivencia y las alianzas, y que se creaba un microclima que era diferente al del “afuera”.

Este cuestionamiento no sólo se produce con GH, sino en los distintos productos que ofrecen realidad televisiva. La telerrealidad por definición involucra personas “reales”, quienes son las que crean el efecto de realidad. Los programas son considerados un género televisivo, en contraposición de la ficción, que involucran rasgos de la competición y los escenarios en vivo, cuyo su objetivo es entretener.

Las características de los programas de telerrealidad son básicamente tres: 1) Muestran cosas que no podrían suceder en condiciones cotidianas. No se las consideran ni realidad ni ficción sino más bien una hiperrealidad televisada; 2) Las acciones de los personajes son hechos privados. Las personas exponen sus vidas privadas, en un espacio público. El personaje pasa a un segundo plano, y se pone en valor la historia, la que en definitiva es la parte con la que la mayoría del público se identifica; y 3) Se busca colaboración de personas no profesionales.

Existen distintos tipos de realities shows. Entre los más destacados están los de concursos, las cámaras escondidas, los talk-shows y documentales[3]. Las clasificaciones varían[4], pero se los puede dividir en dos grandes grupos, según si el observador tiene un rol pasivo, como en las cámaras escondidas o concursos, o si por el contrario influye en el programa, como GH.

La participación activa del público es importante. El programa depende de la audiencia, y fuera de él, los participantes quedan en manos de la opinión pública. Una de las grandes contracciones del género radica en que se crea una realidad en un estudio de televisión. Lo cual de por sí es falaz. Lo que lo hace creíble, es decir, lo que le da “el efecto de realidad” son los personajes reales, más que su realidad objetiva. El show vende la intimidad como espectáculo y la cámara funciona como un panóptico. Foucoalt utiliza este concepto para referirse a la vigilancia y el control de la sociedad disciplinarias. Trasladándolo a los programas de telerrealidad se podría decir que los televidentes serían los vigiladores, quienes están constantemente observando a una pequeña porción de la sociedad representada por los participantes, a los que se juzga públicamente por sus valores y acciones. En esta especie de panóptico televisivo los espectadores pueden ver a todos los participantes sin ser vistos, la mirada constante –o la presunción de ella– les brinda control y la presencia de las cámaras de manera constante brinda la sensación de que el participantes es observable todo el tiempo.

Los participantes tienen una noción de todo esto, en base a la experiencia como espectadores de otros realities, por lo que tratan de influir en la audiencia. Se da una acción contradictoria en la cual dejan de ser ellos mismos, para pasar a ser lo que ellos creen que al público le gustaría que fueran, y terminan convirtiéndose en actores que actúan lo que se espera que hagan. A su vez, se utilizan mecanismo para resguardar la intimidad, o preservar algo de ella, como por ejemplo evitar hablar sobre determinados temas.

Las actuaciones dentro del reality

En un lugar determinado, al que Goffman llama escenario, un actor se presenta como personaje, ante otros personajes, representados por otros actores. La audiencia constituye la tercera parte de la interacción. En situaciones cotidianas esa audiencia la constituyen los otros personajes, según quién esté realizando la acción. En un programa de televisión, la representan los otros personajes presentes en el escenario (como conductor, miembros de la producción y otros participantes), pero a su vez, existe una audiencia invisible que es representada por las cámaras.

Al interpretar un papel se solicita implícitamente la confianza a los observadores. En los programas de televisión esta solicitud es reforzada por la idea de que la producción los conoce, es ella la que los presenta; y la que en algún momento los eligió para participar de la emisión televisiva por determinadas características, que permanecen ocultas al público.

Se podría decir que en los realities shows, la presentación de los actores viene por recomendación, quienes a su vez se exhiben a los demás actuantes y al público. Sin embargo, una de las paradojas es que en las interacciones de co-presencia, como las denomina Goffman, se obtienen datos e información de las demás personas. De esta forma el actuante puede observar las reacciones y respuestas de las otras personas ante su actuación. No obstante, en este tipo de interacción, en parte mediada, por las cámaras sólo se pueden conocer las reacciones de los demás participantes, y gente de la producción, sin saber –de manera inmediata por lo menos– qué piensa, opina o siente el público.

En este sentido, la producción representa un actor cínico, al que no se le permite ser sincero, y será la encargada de mantener a los participantes en calma. Esta función será cumplida por los distintos roles que tienen los integrantes del equipo. En la mayoría de los realities hay un conductor o presentador, pero también profesionales como psicólogos y médicos[5], que ofrecen una voz autoriza sobre sus respectivos campos.

Los unos y los otros

El ciclo conducido por Andrea Politi es un talk show que diariamente trata temas variados como infidelidad, cuestiones de convivencia familiar, temas sexuales y problemas vecinales. El programa se divide en dos, con casos que tienen similitud o alguna relación temática. La conductora está acompañada por un panel integrado por una psicóloga, en ocasiones un sexólogo o un médico, un periodista de espectáculos y una representante del público encargada de transmitir lo que la audiencia dice por las redes sociales.

La distribución espacia del programa tiene a los invitados y los protagonista ubicados en una pequeña tribuna. En la primera fila están los personajes que participarán. Desde el inicio están todos presentes, lo que posibilita que escuchen el caso anterior y establezcan similitudes y diferencias. En las filas posteriores hay representantes del público que no hablan. Aunque se tienen en cuenta sus reacciones como risas y expresiones de asombro.

En el centro hay un espacio libre que es ocupado por la conductora, y por las cámaras. Enfrentados a la tribuna están los especialistas en un panel. Las intervenciones de los profesionales son pedidas por la conductora. Salvo la psicóloga, a la cual se le da un lugar especial y es la única que interviene solicitando turno para hablar durante el relato de las historias. La conductora le pide su opinión profesional cada tanto, mientras se cuenta el problema y le hacen preguntas específicas como ¿Es posible que haya una cuestión de celos entre amigos? ¿Hay un conflicto sin resolver aquí doctora?

La presentadora también es la encargada de leer los mensajes que la gente deja por teléfono. Muchas veces estos llamados son presentados y se busca una respuesta de los protagonistas. Durante el desarrollo del tema los ayuda con preguntas para aclarar partes de la historia, sin embargo en las preguntas se hacen juicios de valor (¿No habrá algo de envida en la relación? ¿Por qué decís que sos buen amigo si lo que hiciste no es de buen amigo? ¿Javier siempre fuiste tan infiel?).

En el programa los participantes compiten por exponer los motivos que lo llevaron a realizar la acción por la que están presentes, justificando y explicando situaciones. La opinión del público es muy importante e intentan ganársela. Cada emisión es una puesta en escena, no se expone la región posterior. Las actuaciones se realizan mediadas por la presentadora. Es decir los protagonistas se dirigen a ella para expresar cualquier cosa, aunque sea un comentario u opinión sobre la persona que comparte el piso. Muchas veces se habla con ella pretendiendo que la otra persona no escucha.

Cuestión de peso

En este programa se tiene un staff permanente de participantes, a diferencia del anterior. Son entre quince y veinte personas obesas que compiten por bajar el 1% de su peso semanalmente. Realizan pesajes periódicos, pruebas que desafían su voluntad y sus conductas, y obtienen evaluaciones del grupo de profesionales para conseguir el alta.

A medida que el programa avanzó, ha incorporado modificaciones. Pero la estructura es la misma. Se busca conocer los motivos por los que los participantes llegaron a su peso actual y se trabaja con ellos para llegar al ideal. A su vez, se les brinda ayuda fuera del programa, y una internación en una clínica de rehabilitación para los que necesiten de mayor apoyo o sean del interior. La clínica, que es la zona que representaría la región posterior, también es considerada y evaluada, e incluso llevada hasta el escenario.

La distribución espacial es similar a la anterior. Existen tres espacios: uno en el que se encuentran a los participantes, sentados sobre unas tribunas, en la parte del medio se encuentra la conductora que va llevando hacia esa zona personajes, con los que interactúa. También hay una puerta detrás de ella en la que van apareciendo personas “externas” cada tanto. Finalmente, en una tercera zona se encuentra el grupo de profesionales que está encabezado por un nutricionista, Dr. Cormillot, una psicóloga, un entrenador y una doctora.

El programa re-educa a los participante respectos a sus hábitos alimenticios y los pone a prueba constantemente. También tiene espacios en los que se brinda un show con temas propios de la convivencia, las relaciones con las demás personas y con la comida, y hacen tareas relacionadas a algún hecho de actualidad.

Los perfiles de los personajes son construidos a medida que avanza el programa y los participantes son presentados en rasgos generales, posteriormente se profundiza en sus vidas. También se conocen a los profesionales y familiares, que cumplirían un rol secundario dentro del programa.

Gran Hermano

Es uno de los realities por excelencia, y varios autores lo señalan como el precursor. El programa consta de una casa, participantes y cámaras y micrófonos, que transmiten las 24 horas. Si bien el formato se aplicó en distintas partes del mundo el formato es muy similar. Los participantes conviven determinada cantidad de tiempo y uno abandona la casa por semana. Los candidatos a irse son postulados por los mismos participantes y la votación la realiza el público.

El aislamiento es uno de los factores primordiales del formato. No se les permite a los participantes tener contacto con otras personas, ver televisión, hablar con sus familiares, etc. Finalmente, resulta de la convivencia un ganador.

La distribución espacial del escenario es una casa acondicionada con rasgos de estudio de televisión. Posee muchas luces, micrófonos y cámaras (algunas con visión nocturna), enormes vidrios espejados y un cuarto en el que lo participantes pueden hablar directamente frente al público.

Análisis de actos dramáticos en realities shows

La puesta en escena en un reality varía enormemente según el tipo de programa. Como se mencionó anteriormente existen distintas variantes. Los programas que requieren de aislamiento parcial o total tienen una puesta en escena muy distinta de aquellos como los talk shows. En el caso de los primeros, los que exigen aislamiento, se puede decir que el medio es provisto la producción y lo que hacen los participantes es apropiárselo, adaptarlo ó adoptarlo. Un ejemplo de esto se observa en los participantes de GH, que decoran espacios de la casa como dormitorios y el living con elementos que recordaban sus lugares de orígenes, fotos de sus familiares, camisetas de clubes de fútbol, etc.

Estas situaciones de encierro inclusive limitan la fachada de cada actuante. En algunas ocasiones se les permiten llevar pocos objetos personales. Elementos como ropa y accesorios propios son escasos. Sin embargo, los elementos de la fachada personal como rasgos físicos, edades y procedencias étnicas son notoriamente llamativos, puesto que el programa los ha seleccionado, ó mejor dicho, ha puesto requisitos para que ciertos participantes puedan estar allí. Algunos públicamente conocidos y otros no. El requisito explícito de GH 2011 fue ser hombre o mujer de entre 18 a 35 años. Mientras que en los implícitos se debe ser una persona bella con algún tipo de historia llamativa. En las últimas ediciones fueron populares los participantes que estuvieron presos, se dedicaron a la prostitución, fueron pareja de alguna figura de la farándula, y en la última edición un participante transexual.

En cambio, en los programas donde los personajes transitan por el escenario la fachada personal es construida con anterioridad. Se tuvo tiempo de seleccionar cada elemento. Sin embargo, en este caso no se puede hacer uso pleno del medio.

Los actuantes dotan su representación de signos. Si la actividad no es lo suficientemente clara el actuante expresa las capacidades que alega tener. En el caso de GH 2011 dos personas representaron  sus actuaciones de diferente manera. Por un lado, el participante que posteriormente resultó ganador había sufrido de ludopatía, y ya recuperado, participando del reality se muestra como un jugador. Utiliza terminología relacionada diferentes juegos de azar: “Plata ó mierda”, “hacer un pleno”, “apostar todo”. Y en diálogos con otros participantes se reivindica como jugador[6]. Mientas que los participantes de Cuestión de Peso reflexionan a cerca de su adición con la comida y la relación cotidiana con ella.

La energía puesta en la representación de una actuación puede impedir realizar correctamente el papel que desempeña. A medida que avanzan el tiempo de exposición en programas que exigen aislamiento los participantes acusan cansancio, que puede ser relacionado con la mantención de un determinado papel en el programa durante un periodo prolongado. En el último GH tuvo la mayor cantidad de participantes que se retiraron de manera voluntaria y a su vez fue el de mayor duración con casi cuatro meses en el aire.

Goffman afirma que la fachada es de carácter abstracto y general, y que se utilizan valores generales que el público identifica para indicar algo. En el caso de Cuestión de Peso, en las primeras ediciones se buscaba identificar a los personales con determinados rasgos o características. Cada participante tenía una remera con su nombre y su peso inicial, pero a la vez se le seleccionaban pistas musicales que los representaban luego del pesaje. Cada uno armaba un pequeño baile de festejo por haber cumplido con el objetivo semana y el momento previo al pesaje era utilizado para hablar sobre la vida del participante y algún problema cotidiano.

Una de las cosas que diferencia a GH de los demás programas de telerrealidad es que se pueden distinguir dos momentos. El primer cunado los personajes son conscientes de que están siendo transmitidos en vivo y en directo (en las galas, por ejemplo); y un segundo momento, cuando sabiendo que son grabados no creen estar siendo transmitidos en vivo. Las actitudes tomadas ante ambas situaciones son diferentes. Los participantes pueden lucir tímidos, vergonzosos, simpáticos y sonrientes y conservar cierta rigidez en vivo, que al salir de la transmisión desaparece.

El programa, durante el transcurso de las galas, muestra esporádicamente la casa en vivo y se observa a los participantes sentados de forma menos rígida, fumando, maquillándose y cuando el conductor ingresa todas esas actitudes son abandonadas. Asimismo, cuando una vez finalizada la conversación con el presentador y se corta la transmisión, los personajes se levantan y continúan con sus actividades en donde las habían dejado.

Uno de los atractivos del programa podría ser la contraposición de estas dos actitudes. En los programas satélites que se crean alrededor de GH muchos confrontan a los protagonistas con sus dichos, comentarios sobre otros participantes y actitudes consideras contradictorias.

Los programas de telerrealidad ofrecen un espectáculo que consta de la transmisión exagerada de una realidad montada. Los personajes que interviene, la mayoría de la veces, predispuestos para la situación acceden a mostrarse a sabiendas de que luego existe la posibilidad de ser juzgados por la opinión pública. La interacción con las cámaras resulta atractiva para estos participantes y logran mucha exposición durante breves periodos. La mantención de esa exposición está garantizada por un cambio en la historia, tanto en la narración como en la estructura del programa. Así muchos personajes deben exhibir una nueva situación privada para obtener, o mantener, las cámaras sobre sí.

La presunta actitud natural ante una cámara es parte de una actuación que se suma a la representación que uno hace de sí mismo. Es decir que resulta una actividad sumamente compleja coordinar ambos papeles, y hacerlo sin tener en frente un interactuante sincero que devuelva información para corregir el papel.


[1] También puede mencionarse que los problemas económicos afectaron la industria televisiva y limitaron la producción de producciones más costosas como las ficciones. En este periodo los actores se manifestaron en contra de la presencia de estos programas baratos y por la falta de fuentes laborales. En ese periodo surgió el lema “Somos actores, queremos actuar”.

[2] La interacción social en Goffman. Juan José Caballero, Universidad Complutense de Madrid.

[3] Por ejemplo Cops, o la versión local, Policías en Acción.

[4] Algunos de los más populares son los que involucran: a) Sobreviviente: Lugar remoto con personas que compiten por sustento; b) Encierro: convivir y relacionarse; c) Academia artística: aspirantes de artistas que reciben lecciones; d) Parejas: solteros que buscan parejas; e) Cambio de imagen: transformaciones en el aspecto físico y f) Concursos: competencias.

[5] Dependiendo del reality pueden haber también militares, coreógrafos, nutricionistas, productores musicales, etc.

[6] Lo mismo sucede con otros participantes que ingresan con elementos identitario fuertes. Un ex convicto, una prostituta, un cartonero, etc.

2 comentarios en “La dramatizacion en la ficcion de la telerrealidad segun Goffman

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s