“Revolución en las plazas, en las casas y en las camas”


Nota publicado en A vencer 16 prensa del Movimiento de Izquierda Revolucionaria

La Marcha del Orgullo Gay es una oportunidad no sólo para salir a las calles en reclamo de los derechos de las personas a decidir sobre su sexualidad, sino también para reflexionar cual es la relación que existe entre esa y otras formas de opresión de este sistema

El 7 de noviembre se realizó la XVIII Marcha del Orgullo Gay Lésbico Trans Travesti Bisexual. Miles de personas marcharon desde Plaza de Mayo hasta Congreso bajo las consignas “Libertad e igualdad de derechos. No a los códigos de faltas. ¡Matrimonio ya!”.

Es que este año la marcha se dio en el marco del debate que quedó trunco en el Congreso sobre el matrimonio homosexual, después de que los diputados kirchneristas, radicales y PRO no asistieran a las reuniones de comisiones impidiendo que se votara dictamen para su tratamiento en Diputados.

Una encuesta de Analogías (realizada a pedido de la propia presidenta) reveló que el 66,3% de los argentinos están a favor de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y que el 57,3% de quienes se reconocen católicos repudia la actitud de la iglesia.

Sin embargo, estos datos no fueron tenidos en cuenta por el kirchnerismo a la hora de hacer su jugada

política. En la marcha se coreaba: “Adónde fue / dónde está / el progresismo de los K

Una cuestión de clase

Como en todos los otros ámbitos sociales no deja de estar presente el carácter de clase de quienes participan. Por un lado, se ha desarrollado una estrategia de cooptación de sectores homosexuales (en su mayoría varones, blancos, con altos ingresos) a partir de los llamados “mercados gay friendly” en donde lo importante es poder lucir los músculos aceitados y la última ropa de moda mientras se baila una marcha. Se trata de un sector de homosexuales incorporados a la cultura capitalista. Seguramente a

ellos está dirigida la decisión del Macri de no frenar la realización del primer matrimonio gay en la Ciudad de Buenos Aires.

Por otro lado, están lxs obrerxs, lxs trabajadorxs, lxs desocupadxs, para quienes el poder sólo reserva discriminación, exclusión y represión.* En los barrios de los primerxs ser gay es ser “open mind” y tener

amigxs gays es muy copado. En los barrios de los segundxs ser gay es ser puto, maricón o tortillera; con

seguridad se trata de alguien que no merece respeto y a quien se puede patotear abiertamente.

Lxs más postergadxs entre lxs postergadxs

La noche anterior a la Marcha del Orgullo se realizó en Plaza de Mayo el Acampe Travesti para denunciar la constante discriminación y represión de travestis, “las hermanas más pobres y castigadas de la  comunidad” según las palabras de Lohana Berkins (presidenta de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti Transexual). Esta misma organización marchó afirmando que no adhieren a la mercantilización de la marcha que debería ser un espacio de lucha.

El Documento que leyeron en el acampe denunciaba: “Quienes somos parte del colectivo lgbtt y en especial las personas travestis, sufrimos la discriminación cotidiana en nuestros hogares, lugares de estudio, en las calles, la negación de nuestra capacidad para ejercer la paternidad y la maternidad, la represión en el trabajo o la expulsión del llamado “mercado laboral”. En el caso de las travestis de todo el país el acceso a  un trabajo digno es casi imposible y la prostitución representa muchas veces la única salida. Demandamos políticas concretas que entre otras cosas faciliten el acceso de las compañeras travestis al sistema educativo, frente a una situación de emergencia en la que más del 70% de las travestis no terminó el colegio primario.  A una vivienda digna y a un trabajo genuino, cuando la mayoría de las travestis del país se encuentran viviendo en hoteles y asentamientos de emergencia, y más del 90% se dedican a la prostitución.”

Construyamos la sociedad nueva

¿Por qué gays, lesbianas y travestis tienen que ocultar su identidad? ¿Por qué no pueden tomarse de la mano en una plaza, darse un beso en un bar? Vivimos en una sociedad discriminatoria que excluye lo diverso, lo que no cumple con la “norma”. En esta construcción hegemónica la institución por excelencia es la iglesia católica que quiere imponernos como “natural” el patriarcado y el capitalismo, las relaciones heteronormativas y reproductoras. Las luchas por el respeto a nuestra identidad sexual deben tener un

carácter abiertamente anticapitalista si lo que queremos es una real liberación y no la incorporación al mercado. Nuestros espacios de organización deben ser independientes del Estado y de los partidos burgueses. Tenemos que saber luchar en estrecha unidad con todas las organizaciones y sectores

populares que disputan contra las mismas políticas represivas y discriminatorias.

Luchamos contra la opresión y contra la explotación.

Lxs revolucionarixs tenemos que asumir con urgencia la conciencia de la situación por la que pasa la comunidad GLTTB. Los hombres y mujeres nuevas que queremos construir al calor de la lucha por el socialismo debemos ser personas libres, desprejuiciadas, solidarias.

Camila Contrera

* La X aparecerá utilizado para remplazar el binomio varón/ mujer del género de las palabras. La x intenta representar los distintos y múltiples géneros.

Comentarios al mail mirargentina@gmail.com

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