Resumen: La objetividad


Texto de Michel Rodrigo Alsina

El concepto de la objetividad periodística sigue siendo uno de los elementos claves para comprender la ideología que sostiene el modelo liberal de la prensa. El concepto cambió con el tiempo, y actualmente se lo considera un bien alcanzable (un desiderátum) de difícil acceso.

1. Crítica a la objetividad periodística

Por un lado están los que atribuyen la falta de objetividad de medios y periodistas a otras causas: a) El acontecimiento excepcional que potencia lo efímero; b) La fragmentación acentúa la variedad y pluralidad de posiciones, y establece la primacía del sistema político; c) el efecto de verdad de los medios es fuerte porque están encubiertos los mecanismos de producción.

Para Bechelloni el problema de la objetividad periodística no está en que los medios dan una versión subjetiva, sino que es el modelo liberal – burgués de la prensa el que limita la objetividad.

También se considera la falta de objetividad como causa de la producción específica de la noticia y en la actividad de los periodistas. Y no tanto por el modelo en general del sistema informativo. Kline en un análisis a telediarios establece cuatro tipos de sesgos:

  1. Sesgo de contenido: Orientación general de un medio. Se observa en cómo se interpreta el acontecimiento (valores, cantidad y calidad de la cobertura, prioridad).
  2. El sesgo de las fuentes: Elección. Utilización de especialistas.
  3. Sesgo temático: El periodista adopta un ángulo para explicar el acontecimiento. Para hacerlo comprensible lo inscribe en un pattern (estampado) familiar de conocimiento.
  4. Sesgo retórico: Se da en la organización del material crudo y en la utilización de la opinión, contexto emocional, atribución de causas, tono apreciativo, coordinación de imagen-comentario.

Una de las conclusiones de Kline es que la tradición periodística de cada país parece poseer su propia versión de imparcialidad que sostiene la expresión de las noticias. La objetividad sufre una variación temporal y espacial.

2. Crisis de la objetividad periodística

Un fenómeno que puso en crisis el concepto de objetividad fue el nuevo periodismo. Aumenta el interés por los hechos pequeños. La imaginación recobra importancia periodística.

Otro fenómeno que pone en crisis el concepto de objetividad es que los periodistas empiezan a contar hechos en los que no estuvieron presentes como si asistieran a ellos. Y se llegan a inventar notas (caso de Jimmy).

3. La objetividad como ritual estético

Marletti recogido la paradoja funcional que se constituye sobre el rol del periodista. Por un lado es una profesión que requiere la máxima especialidad en la narración “directa” y sin mediación de “la realidad”. Pero, por el otro lado, la organización de esta especialidad conduce a la creación de un ambiente funcional, “artificial” y “separado”: el mundo de la redacción. La relación entre ambos mundos puede producir un efecto de abstracción y de irrealidad constante. Se crea un idealismo periodístico.

Tuchman analiza el concepto de objetividad periodística como ritual estratégico. Se da cierta mala conciencia entre los periodistas sobre su propio trabajo y la falta de objetividad. Tuchman reconoce tres factores que condicionan el concepto de objetividad: a) La forma de la noticia, b) Las relaciones en el interior de la organización y c) Los contenidos de las noticias.

El periodista debe dudar de los hechos comprobando las fuentes, pero algunos hechos deben ser simplemente aceptados. Ante esta situación se establecen una serie de estrategias para sostener la objetividad de su narración. La estrategia se concentra en cuatro procedimientos:

  1. Presentar la posibilidad de contrastar la pretendida verdad, señalando las fuentes.
  2. Presentación de pruebas suplementarias, acopio de información.
  3. Uso de comillas. Se pone texto en boca de otro. Se establece una separación gráfica pero hay un refuerzo de una hipótesis personal.
  4. Se presenta en primer lugar los hechos importantes, presentación adecuada.
  5. Se separa información de opinión.

Estos procedimientos que pretenden proteger al los periodistas de las críticas y mantener la objetividad, no guardan una clara relación entre los fines perseguidos y los medios empleados, por varias razones:

  1. Invitan a la recepción selectiva.
  2. Refuerzan la convicción de que los hechos hablan por sí mismos.
  3. Los procedimientos están desacreditados y son una forma de introducir la opinión del periodista.
  4. Dependen de las líneas políticas de una particular organización.
  5. Despista al lector y le hace creer que el análisis de las noticias es importante y definitorio.

Para Tuchman “objetividad” es sinónimo de “defensa”. Trinchieri señala que Tuchman no da cuenta de las relaciones entre sentido común y la concepción que el periodista tiene del propio público, las especificidades de la organización, de las relaciones que se establecen con las fuentes y la posición del periodista en la redacción (status, rol).

Grossi critica las conclusiones de Tuchman y dice que la profesión periodística no puede ser descrita como rituales estratégicos que sirven para reafirmar lo existente, y da una serie de motivos. Entre ellos destaca que es contradictorio y repetitivo ver en los esquemas colectivos de socialización un factor de integración, y por eso, de dominio. La equivalencia integración y dominio es producto probable, aunque en la concepción del trabajo periodístico y en la concepción de la cultura del determinismo socioeconómico se suma frente a la teoría de la construcción social. La diferencia entre las dos concepciones consiste en el peso asignado al componente subjetivo-pasivo en el primero caso, y socialmente reflexivo en el segundo. Además, en la diversa concepción de la linealidad o complejidad de los procesos sociales de producción simbólica.

4. Propuestas para una objetividad periodística

Hay un discurso marxista sobre la objetividad, que parte del principio de que la realidad existe de forma objetiva, independientemente del sujeto. El refuerzo que la prensa hace no siempre es verdadero o fiel. Hay que distinguir entre objetividad y neutralidad. La primera es deseada, la segunda imposible.

El concepto capitalista dice que la objetividad propugna la descripción de los principales hechos desconectados de las relaciones de clases, aislando determinado hecho en noticias sin raíces en la realidad. La dirección del diario puede darle interpretaciones subjetivas en el editorial. Se da un reflejo falseado de la realidad.

Gouldner dice “El objetivismo es un discurso de carácter reflexivo”. Es decir, se enfoca unilateralmente en el objetivo, oculta al sujeto. El objetivismo ignora que el objeto depende del lenguaje en el que es mencionado, y varía de carácter según el lenguaje a la teoría con la que sea usado.

Distingue dos formas de objetivismo que responden a dos ideologías: objetivismo idealista, que subraya las bases lógicas, intelectuales o lingüísticas del discurso y da por sentado el fundamento “material” o sociológico del hablante, y un objetivismo materialista, que se centra en el basamento sociológico del hablante, pero oculta la naturaleza.

El objetivismo es una patología de la cognición que supone el silencio del hablante. Algunos autores –señala Alsina– buscan una “buena” objetividad. Umberto Eco, en un artículo, reduce el problema de la objetividad a dos oraciones aparentemente contradictorias: “La objetividad es una visión” / “se puede ser objetivo”. Eco recoge cuatro factores que inciden en la objetividad en los ’70 (en Italia):

  1. La presión de las masas: crecimiento de la participación popular  y transformación de las costumbres. Las audiencias se tornan más exigentes que los medios (ejemplo, uso didáctico del diario).
  2. La concurrencia de la información alternativa genera competencia por la información. Contrainformación.
  3. La toma de conciencia de los periodistas. Se aclara al público que un periódico no es un lugar monolítico donde una sola voluntad administrativa una sola verdad.
  4. La producción del hecho-noticia. Nos encontramos ante la producción de mensajes a través de mensajes. No se crean industrias gemelas que necesitan de la industria de las noticias.

En la industria de la información se mantiene la ideología de que existe una fuente de la noticia, que es un dato de la realidad independiente. Después la información, que está al servicio fiel de la realidad objetiva, transforma hechos a los que accedió por fuentes en mensajes y los distribuye a los destinatarios.

“La fuente no está hecha de realidad objetiva independiente” dice Eco. Se hace de otros mensajes. Hay una producción de noticias que genera una “situación de idealismo objetivo”. Hay hechos que son producidos para ser noticias y ante los que la prensa toma partido: busca motivos, devela lo oculto, interpreta valor simbólico. Y se produce una contradicción, también con los hechos-noticias, porque se debe asumir una responsabilidad de no ser objetivo y manifestar posición. Cosa que también pasa con las noticias tranquilas, pero sin decirlo.

Bechelloni propugna un nuevo modelo de información que gire en torno a la interpretación, como la capacidad de distinguir entre hechos relevantes desde el desarrollo objetivo. Es decir, contextualizar la información en una cadena de acontecimientos precedentes y paralelos. Esto lo propone porque considera que renunciar a un periodismo sin objetividad significa negar los fundamentos del mismo periodismo. Para Bechelloni no existe la objetividad como tal sino una tendencia hacia ella.

Marletti afirma que la objetividad es el resultado de un preciso empeño profesional, en relación entre la experiencia y la memoria. Este autor se aproxima a lo que piensa Alsina porque reconoce el carácter cultural y social de lo que se denomina objetividad.

Eco propone una solución transitoria al problema de la objetividad, que consiste en saber construir un continuo discurso crítico sobre la propia modalidad, reflexión sobre las condiciones prácticas y reales de la objetividad y un análisis de las noticias, reconociendo casos en que provengan de hechos u otras noticias. Eco postula la necesidad de información objetiva y completa, que dé todos los hechos y comentarios incluso los que desenmascaren la falsa naturaleza del hecho.

Alsina distingue la objetividad como, en su versión liberal burguesa, un mito, una mentira subjetiva transvertida. Los medios son los productos de verdades más importantes. Y los periodistas se convierten en figuras sociales que tienen “la certificación institucional de la verdad”.

5. La función cognitiva del periodista

Alsina distingue la objetividad periodística de la científica. Dice que los periodistas deben tener un bagaje cultural que les permita recontextualizar la información recibida. Pero marca una distinción entre background y la actividad cognitiva en está última es donde se debe apreciar la objetividad.

Los periodistas definen su objetividad a partir de la objetividad las actividades cognitivas son aquellas relaciones entre un sujeto cognoscente y el objeto conocido. Esta relación se basa en la propiedad de las cosas del mundo exterior de ser inteligibles y la capacidad de su conocimiento por el hombre.

La función periodística se basa, en principio, en la selección de acontecimientos que se consideran periodísticamente importantes. La ciencia busca lo general. El periodismo, no.

En cierta medida hay similitud entre el método científico y el periodismo. Ambos pretenden describir la realidad, parten de una base empírica y manifiestan objetividad. Sierra Bravo dice que la objetividad no sólo depende del objeto y el sujeto, sino también del proceso de producción del conocimiento. En las ciencias sociales el objeto de estudio es cambiante y complejo. El sujeto forma parte del objeto, lo que complica el distanciamiento. En el proceso de conocimiento es donde se da la diferencia entre la ciencia y el periodismo, en primer lugar. En segundo, recíprocamente el sociólogo modifica los hechos que observa, y en tercer lugar el proceso científico garantiza la objetividad absoluta.

Hay una serie de falacias periodísticas para reconocer al periodismo como objetivo. Estas falacias son:

  • Generalizar a partir de una muestra no representativa.
  • Abuso, o mal uso, del concepto “fortuito” y “azar”, cuando estamos ante una realidad seleccionada.
  • Utilización de encuestas hechas al hombre de la calle.
  • Se hacen inferencias causales no válidas.
  • Se asume el hecho de que porque algunos casos preceden al acontecimiento son la causa de este.

Además se puede diferenciar entre periodistas y sociólogos. Estos últimos pueden plantearse los problemas epistemológicos de su trabajo. El periodista debe producir un discurso con las limitaciones del sistema productivo.

Tuchman señala que el periodista debe tomar decisiones inmediatas a propósito de la validez, la importancia y la “verdad”, para construir la noticia. Suelen interpretar la descripción de su elaboración productiva como un ataque a su profesionalidad.

El rol social que cumple el periodista es el de un trasmisor de un cierto tipo de saber. Es el enlace de conocimiento de políticos, filósofos y científicos con el ciudadano. Tiene un rol social institucionalizado y legitimado rn la transmisión del saber cotidiano y como traductor del saber.

3 comentarios en “Resumen: La objetividad

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