Julieta (“La”) Lanteri


El voto femenino no comenzó con Eva Perón. El 12 de marzo del ’47, Evita lo anunciaba. Sin embargo, por esas injusticias del destino, el nombre de una mujer increíblemente importante en la política y el feminismo sería olvidado, y reemplazado por el de la carismática actriz.

Julieta Lanteri (1873), o “La lantenri” como sería conocida tiempo después, fue una inmigrante italiana. Es considerada una de las primeras feministas. Luchó incansablemente para que las mujeres tuvieran una igualdad legal. Estuvo influenciada por los acontecimiento internacionales, en especial lo que ocurría en Inglaterra y Estados  Unidos, y se convirtió en la primera mujer que votó en Argentina.  En 1911. Obviamente su voto fue anulado, pero ella había dado un gran paso. Y quedó a la historia por él.

Julieta Lanteri
Julieta Lanteri

Se presentó en varias oportunidades como candidata, y obtuvo votos. Fundó el Partido Feminista Nacional. Y fue la primera italiana en recibirse de Médica en el país.

La lanteri sufría de una doble condición de discriminación para la época: era mujer y extranjera. Sin embargo, no se abatió por ello. Lo superó y luchó por ayudar a otras mujeres que padecían lo mismo.

Llegó a la Argentina en 1879. Fue la sexta médica graduada en el país, primera sufragista y primera mujer en la Argentina que se atrevió a ingresar en el mundo de la política. En 1919 fundó el Partido Feminista Nacional, cuando aún no existía el derecho al sufragio femenino, y se presentó como candidata a diputada en elecciones nacionales.

La primera sufragista

Segura, se acerca hasta la mesa. Un muchacho joven la mira detrás del mueble. La sigue con la mirada hasta que la tiene enfrente. Julieta le dice que quiere empadronarse. El muchacho parece no haber comprendido, como si no hablaran el mismo idioma. El calendario marca 16 de julio, y a partir de ese año (1911) Julieta pasaría a la historia.

Estampilla conmemorativa distribuida por el Correo Argentino en 1999.
Estampilla conmemorativa distribuida por el Correo Argentino en 1999.

Sus suaves manos tenían un leve movimiento, casi imperceptible. En los extremos, dos documentos: su carta de ciudadanía y la Ley Nº5098, que disponía la renovación del padrón de la ciudad de Buenos Aires.

Desconcertado el muchacho leyó los requisitos para el empadronamiento.  “ser ciudadano mayor de edad, saber leer y escribir, presentarse personalmente a realizar el trámite, haber pagado impuestos comunales por valor de 100 pesos como mínimo o ejercer alguna profesión liberal dentro del municipio y tener domicilio en la Ciudad por lo menos desde un año antes”. Julieta los cumplía.

Meses después, en noviembre, la lanteri haría su aparición en la Iglesia de San Juan para sufragar. Los demás votantes, desconectados, no comprenderán. Cuarenta años después se sancionará la ley de voto femenino.

“La” política

La ley establecía que los ciudadanos que votaban serían los que estuvieran empadronados en servicio militar. Como su nombre no aparecie en el padrón,Julieta y un grupo de mujeres se dirigieron hasta los Registro Militares para ser enroladas. No fueron aceptadas. Pero el mensaje era claro, querían votar y comenzarían a gestar una serie de actividades políticas que se lo permitieran.

Caricatura de la revista Caras & Caretas
Caricatura de la revista Caras & Caretas

Aprovechando un vacío legal de la Constitución se presenta como candidata a Diputada Nacional. Funda en 1919 el Partido Feminista Nacional y crea la revista Nuestra Causa. Consigue ese mismo año, que la Junta Electoral oficialice sus boletas y se consideren válidos los votos que obtenga.

“Mis actos son una afirmación de mi conciencia que me dice que cumplo con mi deber: una afirmación de mi independencia que satisface mi espíritu y no se somete a falsas cadenas de esclavitud moral e intelectual, y una afirmación de mi sexo, del cual estoy orgullosa y para el cual quiero luchar”, diría en su primer acto de campaña.

Más de 4.000 mujeres participaron de sus simulacros de votación, que organizó para incentivar la participación femenina. Sus propuestas de campaña eran:

  • Protección al niño huérfano
  • Igualdad civil para los hijos legítimos y los conceptuados no legítimos,
  • Divorcio absoluto,
  • Abolición de la prostitución reglamentada y abolición de la venta de bebidas alcohólicas,
  • Sufragio universal para los dos sexos,
  • Jubilación y pensión para todo empleado u obrero,
  • Abolición de la pena de muerte;
  • Representación proporcional de las minorías en el orden nacional, provincial y municipal.

Recibió 1.730 votos… de hombre. Se presentó tres veces más, en 1924,  1926 y 1930. Murió dos años después, atropellada por un conservador, en un accidente de tránsito.

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2 comentarios en “Julieta (“La”) Lanteri

  1. El voto femenino “comenzo” con el peronismo, lo anterior fue protesta por los derechos de la mujer, el 12 de marzo de 1947.

    1. Eso lo tenemos presente, pero los antecedentes son importantes, y más en un contexto victoriano como el de la argentina a principios de siglo.

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