Comunicación Interpersonal: Más allá de la Información


La comunicación, en especial la comunicación interpersonal, nos diferencia de los otros seres de este planeta. Formamos parte de ella desde muy pequeños. Aun sin manejar del todo la palabra logramos comunicarnos por comunicación no verbal con nuestros padres y hermanos, estableciendo las primaras relaciones. Se dice incluso, que hay una relación simbiótica entre el pensamiento y el leguaje. Con el vértigo de las nuevas tecnologías la comunicación tomó un protagonismo en todas las sociedades. Las interacciones se volvieron escasas, o distintas, por la aparición de aparatos que median entre los hablantes.

Un domingo, durante una salida a la playa con mis padres, y algunos de sus amigos, decidí llevar un libro. Al llegar el sol estaba radiante. Tenía 12 años y lo que menos quería hacer era salir con mis viejos, y menos con amigos de mis viejos. Entonces decidí usar mi libro como una excusa para no salir del auto, y evitar contacto con todos. Después de la primera media hora, ahí adentro, mi mamá fue al auto y habló conmigo. Algo así fue nuestra conversación.

- Dale Juanma, salí ¡Te vas a quedar acá!
- Sí, estoy terminando mi libro. Ahora voy.
- Bueno, pero apurate. Andá a jugar con los chicos allá a la playa.
- Te dije que ahora voy.
- ¡Bueno, para qué viniste si te pensás quedar acá!

El motivo de esta anécdota, además de avergonzarme, es el de mostrar a la comunicación interpersonal como una relación entre las personas, en una determinada situación. En este caso, mi madre y yo en un auto sobre la arena de la playa. Durante las interacciones ponemos en juego distintos mecanismos que brindan información, y a la vez interpretamos la información de los otros, para lograr establecer vínculos o relaciones. En este caso, la información que poseíamos ambos, uno del otro, nos indicaba cuales eran las intenciones que motivaban ese dialogo. Por mi parte, era convencer a mi madre de que saldría en cuanto terminara, aunque no fuese cierto. Y ella pretendía lograr disuadirme de permanecer allí. Como lo señaló Watzlawick la comunicación no siempre es voluntaria, y nos comunicamos todo el tiempo por una imposibilidad de no comunicar. Al manifestar, por distintos códigos (gestos, posiciones corporales, tonos, etc.), los propósitos encontrados del dialogo, se produjo la discusión, la cual terminó con un portazo.

Dos personas absolutamente desconocidas, que se hallan momentáneamente en la parada del colectivo, están en situación relacional y, en consecuencia, se establece una comunicación entro ellas. Algo como:

- ¿Sabés si pasó la tres?
- No. Todavía no pasó.
- Gracias.

Lógicamente esta comunicación no es más que la interpretación, subjetiva, que cada uno hace de las “manifestaciones” (vestido, cara, gestos, movimiento, miradas, etc., además de palabras) del otro. Esta interpretación es, por otra parte, involuntaria y basada en experiencias anteriores y normas sociales.

No todos compartimos las mismas normas y valores que se ponen en juego durante una interacción. Para que una comunicación se produzca satisfactoriamente, los hablantes debemos compartir algunos de ellos, por lo menos. Es entonces que podríamos hablar de la comunicación interpersonal como una práctica que fortalece, crea o reformula vínculos relaciónales entre hablantes que comparten valores, muchas veces culturales. Y que esa interacción no está dada en un solo plano sino que simultáneamente entran en juego información procedente de los sentidos: tonos, posturas, etc. Podríamos decir también que esta comunicación es un importante nexo entre las demás personas que conforman nuestra sociedad.

Si viajamos al pasado, para retomar alguna de las primeras teorías que trataban el tema de la comunicación, nos encontraremos con La Teoría Matemática de la Información. La TI se interesaba por el funcionamiento de las señales, es decir, de las trasmisiones energéticas mediante las que se ha codificado un mensaje y que han de ser descodificadas, y no por los signos, que son relaciones culturales entre expresiones convencionalitas (significantes) y representaciones conceptuales (significados) (ABRIL GONZALO: 16).

Esta teoría evaluaba el caudal de información que se transmitía, sin tener en cuenta que esa información es parte de un entramado de significados. Qué ideas y valores de fondo se manifiestan con la distancia y el contacto físico que tenemos al comunicarnos con otras personas. O cómo creemos que el ser hombre o mujer, viviendo en la cultura que vivimos, nos posibilita, nos dificulta o incluso nos prohíbe expresarnos con ciertas palabras, tono de voz, gestos, expresiones o aún acciones[1] Eran cuestiones que la TI pasaba por alto, y que hoy están presentes.

Vestir de determinada manera, olor a un perfume concreto, peinar de forma especial o moverse con hábiles gestos aprendidos, suele ser hoy una clara muestra de significación, básicamente centrada en la inclusión dentro de un grupo social prestigioso o con claras identificaciones deseadas[2]. Esos gestos, que dicen tanto de nosotros son cuidados, incluso tenidos en cuenta en momentos importantes como una entrevista de trabajo, y recordados en momentos especiales.

Para la TI la información es una medida (estadística) de la frecuencia relativa, o de la probabilidad de ocurrencia, de una señal o de un mensaje. En este sentido la información de que se ocupa la TI no es sino un grado de novedad o imprevisibilidad. O también, desde un punto de vista operativo, la medida de la libertad de elección de que dispone el emisor al seleccionar ele mensaje o señal entre varios posibles (ABRIL GONZALO: 17)

Con la aparición de una nueva etapa en la comunicación, la revolución informática, la presencia de internet, el chat, los mensajes de texto, y algunos nuevos medios de comunicación masiva, la comunicación interpersonal sufrirá modificaciones. Nuevos códigos aparecerán. Algunos otros mutarán como lo han venido haciendo, pero esta institución que es la comunicación interpersonal vivirá para seguir manteniendo relaciones sociales entre los individuos, y fortaleciendo vínculos, que de otra manera, sería imposible tener.


[1] Los imaginarios sociales en la comunicación interpersonal. Salvador Moreno López

[2] CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO. Jaime Llacuna Morera Dr. en Filosofía y Letras.