Inicio > Artículos > Internet y Movimientos Sociales: Las nuevas formas de participación política

Internet y Movimientos Sociales: Las nuevas formas de participación política

En una era marcada por la interconectividad, las múltiples conexiones entre medios de comunicación masiva, tecnologías informáticas y de telecomunicación con la red son casi indispensables para nuestra forma de vida. Al modificarse la forma en que trabajamos y estudiamos, incluso la en que nos relacionamos con los demás, también se han transformados los modos de protesta.

Los nuevos movimientos sociales y acciones de protesta utilizan internet para diseminarse por el mundo y coordinar medidas. Así, grupos humanos en distintos espacios geográficos pueden comunicarse y compartir técnicas, experiencias, medidas, pensamientos, información, inclusive prestar solidaridad vía internet. La utilización de la red que hacen estos grupos se ha volcado a movimientos sociales y políticos de protesta, que incentivan al activismo en función de los interese de cada individuo. El objetivo parece ser divulgar sus reivindicaciones y desarrollar espacios de interacción y movilización. Internet es considerada por ellos como un recurso.

Otro agente importante en este esquema son los medios alternativos, quienes informan y comunican las protestas. Se mantienen en internet alejados de presiones. Allí la comunicación es horizontal, a diferencia de las instituciones en donde es verticalista. El carácter no institucional y alternativo de los nuevos medios es fecundo para los actores que no pueden acceder a los medios oficiales de comunicación, y que tratan de expresar opiniones e intereses opuestos a los de los grupos dominantes.[1]

La red propone una comunicación bidireccional. Un modelo donde el receptor es activo en la comunicación, a diferencia del rol pasivo de leer. Este nuevo lugar del receptor es de interés para los actores sociales que participan en movimientos colectivos fuera de Internet, y ven en el ciberespacio otra forma de participación.

En consecuencia, es posible señalar como elementos propios de la intervención política de los movimientos de resistencia global en la sociedad de la información: la mundialización de la protesta y simultaneidad de las acciones, las nuevas formas organizativas y diversificación de las estrategias de acción colectiva y la relevancia de la comunicación en los procesos de activismo social y político (Sabada y Roig, 2004).

Movimientos Sociales:

Los movimientos sociales surgieron como fuerza, como una alternativa que permitió dar cuentas de una característica de acción colectiva de este siglo: el surgimiento de fuerzas sociales que mostraban en el espacio político bajo formas de constitución no clasistas y reclamos novedosos. Por ejemplo, el movimiento social feminista, pacifista, ecologista, movimientos juveniles.

Es necesario detectar una comunidad en un conjunto relativamente homogéneo de acciones colectivas. Tal que 1) pueda hablarse de una identidad común en todas ellas, 2) que dicha identidad pueda reconocerse continuamente a través del tiempo (independientemente de que pueda presentar periodos de latencia), 3) que exista efectivamente una expansión en el espacio del sistema identitario de acciones y 4) que la línea de identidad de las acciones pueda reconstruirse a través de sus emergencias y ocultamientos. En cuanto se pide continuidad y extensión espacio-temporal a un sistema o conjunto de acciones para caracterizarlo como movimiento social se crea una identidad. Los movimientos sociales se atreven a situarse fuera de la cultura dominante y a fortalecer un sistema de valores diferentes, construyendo nuevos códigos culturales y nuevas identidades (Manuel Castells, 1997).

En las últimas décadas se vieron modificadas las formas de protestas. La globalización de los reclamos unido al auge de internet dieron como resultado un cambio en las formas en que se mueven y esparcen los movimientos sociales, actualmente. Internet como recurso en manos de los movimientos, por su carácter democrático y participativo, conecta con las aspiraciones de la mayoría de los seres humanos. No obstante, también es utilizado por movimientos fundamentalistas y grupos políticos de carácter totalitario.

La creatividad y propuestas de cambio que expresan los movimientos tienen oportunidad en la red, que constituye una innovadora forma de participación. Diani afirma que un movimiento es “una red de interacciones informales entre una pluralidad de individuos, grupos y/o organizaciones”. Otro rasgo es que estos movimientos son laboratorios de culturaza que permiten generar alternativas de nuevos valores y estilos de vida.

Acción Colectiva de Protesta:

Acción colectiva de protesta es cualquier acción que requiere la participación cooperativa de al menos dos individuos para su realización[2]. Elster dice que el dilema de la acción colectiva es que es una acción que produce un resultado, al que podemos llamar un bien, y que sólo se obtiene con la participación de un grupo de individuos cuya preferencia se orienta positivamente hacia el bien. Sin embargo, existe una estrategia que dificulta la acción. Es la estrategia del free-rider: “que todos paguen impuestos menos yo, que todos hagan huelga menos yo”. La estrategia consiste en procurar beneficios de una acción colectiva sin asumir sus costos. Esta estrategia es un cálculo racional que se extiende a la mayoría de las personas, y que hace que nadie actúe cooperativamente. La acción colectiva requiere su propia racionalidad de la acción para alcanzarla.

La protesta social necesita racionalidad y estrategia. Individuos con intereses comunes que desarrollan estrategias colectivas como alternativa racional calculable para optimizar, en circunstancias ocasionales y bien delimitadas, las probabilidades de éxito.

El movimiento social tiene continuidad, la protesta no. El movimiento consta de: a. identidad colectiva, b. organización, c. continuidad en el tiempo, y d. extensión en el espacio. La protesta puede surgir de la nada, puede derivar en la nada, puede agotarse e sí misma, plantea la ausencia de fundamentación (puede ser expresión de un movimiento), puede carecer de sujetos o ser ella sujeto. Pueden diferir los intereses de los agentes, la clase de organización y de recursos y sus capacidades para moverlos. La acción colectiva de protesta sirve para la construcción de alianzas. La acción implica la creación de una novedad, ruptura de las interacciones sociales que teníamos, un quiebre.

Dimensiones de la protesta.

1. La protesta es de carácter contingente.
2. Debe existir un conjunto de antecedentes, no uno solo sino un conjunto.
3. La protesta surge de la nada. Interpretación, explicación de variables.

“Que nuestra resistencia sea tan transnacional como el capital”

Uno de los primeros movimientos sociales de protesta que utilizó internet para difundirse fue el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en Chiapas, que reclamaba “…ante la situación de extrema pobreza de los indígenas y campesinos de todo el país, la reivindicación de propiedad sobre las tierras arrebatadas a las comunidades indígenas, un mejor reparto de la riqueza y la participación de las diferentes etnias tanto en la organización de su estado como de la República en su conjunto, con el objeto de que fueran respetadas y valoradas las diferentes culturas de los grupos que viven en todo el país”[3]. Este movimiento fue conocido como la primera guerrilla informática. Otro antecedente igualmente importante es el movimiento ecologista: Amigos de la Tierra o Greenpeace. Ambos fueron grupos que utilizaron internet en los noventa para poder coordinar acciones contra la aprobación del tratado de libre comercio. En argentina, Greenpeace recientemente ha conseguido más de un millón de firmas para que se apruebe la Ley de bosques, y muchas de ellas fueron obtenidas vía mail, en cadenas.

El ambiente virtual descentralizado e interactivo es un área complementaria de movilización y politización para los movimientos. Las entidades se valen de internet como canal público de comunicación libre de reglamentos y controles, para diseminar información y para criticar la hegemonía constituida. Todo movimiento social busca dos cosas: la visibilidad y la intención.

Una vez conformadas, las primeras agrupaciones que utilizaron internet como herramienta para canalizar la visibilidad, empezaron a conformar redes de organización que pronto conllevaría a crear contra-cumbres. Las contra-cumbres son reuniones paralelas que se organizan con el fin opuesto de la cumbre original, tiene como agentes a gran parte de los movimientos heterogéneos que prestan solidaridad, en una alianza de cooperación.

Internet permite coordinar una acción para llevarla a nivel global. La comunicación en tiempo real implica la relación del tiempo, el lugar y una identidad. Gracias a la plataforma digital lo movimientos atraviesan usos horarios y fronteras. Surgen campañas a distancias y las causas se globalizan

¡Estamos en todas partes!

Se ha establecido un medio de alcance global que no sólo permite recibir y enviar datos, imágenes y sonidos, en cualquier momento y en tiempo real o diferido, sino que además facilita una interrelación de muchas a muchas que redunda en implicaciones organizativas.

Se trata, pues, de una tecnología que se desarrolla y perfecciona gracias al sentido colaborativo que se establece entre sus usuarios su proyección se ha dado ante todo como un espacio de interacción social, en el que los movimientos sociales han puesto su impronta, y viceversa. El objetivo estratégico es fortalecer lazos comunitarios dentro de frentes de actuación compartidos. Una de las primeras señales de esta sintonía se dio en el curso de 1998, cuando vía Internet se articuló un movimiento ciudadano que logró frenar las negociaciones gubernamentales en torno al Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI).

Según Naomi Kleim “la Red es más que un instrumento de organización; ha llegado a ser un modelo para esos propósitos, un manual para la adopción descentralizada pero cooperativa de decisiones. Facilita el proceso de difusión de la información hasta tal punto que muchos grupos pueden trabajar al unísono sin necesidad de alcanzar un consenso monolítico (lo que de todos modos es a menudo imposible, dada la naturaleza de las organizaciones políticas). Y siendo tan descentralizados, estos movimientos siguen intentando forjar vínculos con sus semejantes de todo el mundo, sorprendiéndose siempre de comprobar hasta dónde llegan sus pequeñas victorias, cuán profundamente se han reciclado y absorbido sus datos”[4].

No se debe olvidar que es importante para los movimientos sociales la creación de una identidad colectiva. Favorecida por internet y el proceso de globalización, la creación de una identidad mundial y colectiva permite la partencia al grupo en cualquier rincón del globo. El sentimiento de unidad y solidaridad común se reconstruyen y retroalimenta con la interacciones en la red. La simpatía con las mismas ideas y las reivindicaciones sobre ciertos valores compartidos conforman comunidades virtuales. La militancia virtual fortalece los campote resistencia por su diversidad en las formas de protesta, y este mosaico de la web, permite que la resistencia se exprese en un espacio político desterritorializado.

“Otro mundo es posible”

Como dijimos anteriormente una acción de protesta involucra una ruptura en la forma de protesta. Estos nuevos modos de concebir la práctica política buscan innovar su accionar. Se ponen en práctica distintas formas de desobediencia civil, acciones directas no violentas (bloqueos, ocupación de espacios públicos, ingreso forzado, campamentos, etc.), protestas simbólicas (fiestas en la calle, carnaval anticapitalista, caravanas de ciclistas, festival de arte político), manifestaciones masivas de fuerte contenido lúdico dramatizaciones públicas, acciones (in)formativas (clases publicas, radio abierta, seminarios, entrenamientos prácticos sobre métodos de resistencia no violenta a la represión policial), marchas, asambleas, acciones de esclarecimiento popular (escraches, tribunal de justicia popular) enfrentamientos violentos, hackeos y ciberactivismo[5].

Estos nuevos modos de protestas están materializados en asambleas, y en formas de participación directas, con estructuras horizontales, incentivando medidas creativas, a veces individuales e informativas que atraigan a los medios de comunicación, para acentuar la visibilidad.

En el plano simbólico es donde se hacen las alusiones a las ideas. Se busca la mediatización de la protesta casi tanto como la confrontación de los valores antagónicos. La velocidad de las transmisiones, la difusión ilimitada, los bajos costos y la ruptura con los medios tradicionales son algunas de las ventajas que les ofrece internet a los nuevos movimientos. Sin embargo, las desventajas son igualmente importantes. La falta de profundización en propuestas de comunicación que se concilien con demandas públicas, quizás sea el mayor obstáculo. Además, la velocidad del ciberespacio es diferente a la de la sociedad, la política y la economía. El cambio social, al que apelan los movimientos, implica un proceso que requiere mayor tiempo. La diseminación de los miembros de la comunidad no representa la totalidad. Por lo que, no puede separarse la participación ciudadana de los reclamos, y confiarse en los movimientos de internet. La universalización del acceso podría contribuir a lograr una mayor participación.

Los medios alternativos en Internet

s un hecho que el uso de Internet además de facilitar y agilizar la comunicación dentro de los movimientos sociales y entre ellos, se presta para retar el control de los medios establecidos. Además, permite la distribución masiva de materiales y fuentes alternativas de noticia, fuera del control de los medios.[6] Estos medios electrónicos y alternativos no tienen sede, ni capital, ni tecnología propia, ni ubicación física pero, sin embargo, son a veces más apreciados por los movimientos que los medios tradicionales que están sujetos a intereses publicitarios, relaciones con funcionarios gubernamentales o empresariales y que ven e sus páginas imperios comerciales donde se entrecruzan inversiones.

Las posibilidades de los medios alternativos son infinitas

Aparece, también en España, un gran proyecto alternativo: el periódico Diagonal (de reciente creación) con idénticas aspiraciones de procurar otro modelo de información, se vuelca su edición en Internet con todos los contenidos de forma gratuita (http://www.diagonalperiodico.net). Su modelo comunicativo tiene como rasgo fundamental la búsqueda de la horizontalidad, que entienden como intercambio permanente, construcción colectiva o comunicación realmente participativa. Ser un periódico “desde los movimientos sociales” implica establecer con los colectivos y sujetos que los componen, esos mecanismos.[7]

Además, se gesta otra iniciativa importante, televisiva, pero igual de valiosa, por tratar de contestar a una inquietud informativa. Telesur, que se propone como firme competidor a la CNN y a Univisión. Se trata de un proyecto contrahegemónico de televisión en América Latina con capital de varios países propuesta por una comercial Televisora del Sur SA, una multinacional venezolana- argentino- brasileño-uruguaya. Todo bajo estrictos criterios de rentabilidad, competitividad y comercialización. Vía satélite, en principio por un canal, cubrirá Suramérica desde su sede, Caracas, y estará al aire a partir de este mes de mayo, según los planes. Ese es un proyecto estratégico que nace de la necesidad de dar voz a los latinoamericanos en medio de un cúmulo de pensamiento e imagen únicos (el sueño de la integración latinoamericana).[8]


[1] Internet y Movimientos sociales. Un enfoque psicosocial. Federico Javaloy, Esteve Espelt y Alvaro Rodríguez C. Laboratorio de Psicología Social, Universitat de Barcelona.
[2] Federico L. Schuster. Toma la palabra. La protesta social y el estudio de la accione colectiva. Pág. 43
[3] “Zapatistas.” Microsoft® Encarta® 2006 [CD]. Microsoft Corporation, 2005.
[4] Naomi Kleim. NO LOGO. Paidós. Buenos Aires. 2001. Pág. 456-457.
[5] La intervención política de los movimientos sociales en la sociedad de la información. Por Silvia Lago Martínez.
[6] Globalización y Medios Alternativos: el auge de Internet. Esther Arce Barceló. Maestra investigadora. Universidad Autónoma de la Laguna.
[7] Ídem.
[8] Ídem.

  1. 28 Julio 2008 a las 22:24 | #1

    Que va ser con ese amor…

  2. veronica
    19 Agosto 2008 a las 19:42 | #2

    ps yo kiero mandar saludos para MAURICIO q lo amo y ps kisiera regresar con el ya se q tambien el kiere pero no se atrve a dcirmelo pero t amo mau………

  1. Aún no hay trackbacks